“Háblale a tus hijos de tus batallas: les permitirá identificar el fracaso como un paso necesario hacia el éxito”

No todo han sido momentos públicos glamurosos para la influyente reina de los medios, Arianna Huffington. Ha habido muchos momentos privados, dolorosos y caóticos. Y sus dos hijas, Cristina e Isabela, de 27 y 24 años respectivamente, lo han vivido todo des de la primera fila.

“Nos hemos acostumbrado a ver tanto las meteduras de pata como los mejores momentos, y pienso que nos pasa con muchos famosos que solo los vemos en sus pedestales, y así pensamos que las cosas siempre son fáciles para ellos”, explica Isabella. Ella fue una de las testigos que vio a su madre fundar y llevar la famosa página de noticias Huffington Post, la cual fue vendida a AOL en 2011 por más de 300 millones de dólares.

Isabella cuenta que su punto de vista más íntimo de la variedad de momentos en la vida de su madre durante ese tiempo, comparado con lo que el resto del mundo percibía, le sirvió como una guía para su propia vida. “Éramos mucho más capaces de ver la vida entera de mamá, lo que nos ayudó a la hora de planear nuestras propias carreras”.

Por ejemplo, el día que el Huffington Post nació en 2005 no fue exactamente el más feliz, por la reacción del público. Christina e Isabella eran entonces unas adolescentes.

“Es muy importante, especialmente para dos jóvenes, ver a su madre ser valiente y vulnerable, fallar y volver a levantarse de nuevo, porque verdaderamente fuimos capaces de seguir la trayectoria de su carrera”, explica Isabella. “Si algo no funciona en mi vida, sé de cosas que mi madre ha hecho y no han funcionado, y ella no decía ‘Oh, no ha funcionado, ya he terminado de intentarlo’. O alguien la criticaba, y ella no se rendía, así que creo que ha sido muy importante para las dos. Cuando ves a alguien pasar por su carrera entera, puedes ver las cosas que no siempre son perfectas”, añade la joven.

El resultado de ver la persistencia de su madre al afrontar las dificultades y las críticas es que tanto Christina como Isabella son mucho más intrépidas a la hora de perseguir una profesión con un futuro incierto, cuenta Arianna.

“Mis dos hijas están haciendo cosas que otros padres considerarían arriesgadas. Las dos están haciendo algo emprendedor y tendrán mi completo apoyo porque así es como fue mi vida, antes y después del Huffington Post”.

Isabella vive con su madre en un apartamento de Nueva York. Cuando Christina, la hija mayor de Arianna, se mudó, Isabella convirtió su apartamento en su estudio de pintura. Ahora es una artista a tiempo completo.

Christina, por otro lado, está produciendo una serie de vídeos, Talk To Me, la cual hace una crónica de las conversaciones entre padres famosos y sus hijos. Pero Arianna no necesitó una serie de vídeos para tener conversaciones honestas con sus hijas. Arianna e Isabella explican que han convertido compartir sus dificultades la una con la otra con una de sus prioridades.

“Como madre, es posible que quieras proteger a tus hijos de los tiempos difíciles por los que estás pasando, pero mis hijas siempre me han alentado para que compartiera todo con ellas y ha sido increíble”, cuenta la madre. “Realmente son mis mejores amigas, y creo que es genial cuando experimentas la transformación de pasar de ser su madre y protectora, la cual, de muchas maneras, siempre serás, a tener una relación de mejores amigas.”

Escuchar las experiencias y dificultades de la vía hacia el éxito de primera mano es motivador para las hijas de Arianna. “Es increíblemente significativo para los padres y madres especialmente de compartir sus historias y luchas con sus hijos, especialmente si llegan a ser exitosos, porque es increíblemente importante ver que no importa el tipo de vida que lleves, siempre habrá malos y buenos momentos”, dice Isabella.

“Y creo que aporta coraje a los hijos simplemente porque son capaces de ver que fuiste capaz de vencer las dificultades, que no fue fácil, que eres capaz de mostrar tu lado vulnerable y humano, que no tienes que ser Superwoman”.

La experiencia de Arianna como una emprendedora ha afectado la forma con la que enseña a sus hijas, pero ser una madre también ha afectado la forma con la que afronta su trabajo como emprendedora. Tener hijos la ha mantenido con los pies sobre la tierra y la ha conectado con su resolución fuera del trabajo.

“En mi vida como emprendedora, ha habido muchos altibajos. Hubo momentos duros, como el día que lanzamos el Huffington Post y obtuvimos terribles revisiones, incluyendo una que decía ‘El Huffington Post es el equivalente de la película Gigli, La puerta del cielo e Ishtar todas en uno’”, cuenta Arianna. “Pero, para mí, mis hijas han sido la base de mi existencia, así que cualquier otra cosa que pasara nunca podía hacerme flaquear”.

Tener hijos no fue fácil para Arianna, la cual fue nombrada la 61 mujer más poderosa del mundo por la revista Forbes, publicada en Estados Unidos y especializada en el mundo de los negocios y las finanzas. Nació en Atenas, Grecia, y creció en Londres, donde fue a la escuela de Cambridge. Allí, Arianna se enamoró profundamente del periodista y escritor Bernard Levin. Levin, aun así, no quería hijos, dice Arianna, la cual siempre supo que quería ser madre. Después de todo, su madre había sido la base y centro de su vida.

Cuando cumplió los 30, dejó a Levin y Londres, y se mudó a Nueva York. Se casó a los 35. Su primer hijo nació muerto. Finalmente, Arianna tuvo a Christina a los 38, e Isabela a los 40.

Durante toda la vida de Arianna, después de los 11 años, cuando su madre dejó a su padre, la familia siempre había constado de 3 mujeres: su madre, su hija menor Agapi y ella misma. Ahora, su familia vuelve a constar de 3 mujeres: Arianna, Isabella y Christina.

Arianna Huffington aprendió la increíble voracidad y resistencia de su madre, la cual ayudó a guiar su propia vida. Cuando estaba en la escuela secundaria, viviendo en un apartamento de un dormitorio en Atenas con su madre y hermana, Arianna encontró una foto en una revista en la que se mostraba Cambridge University, y decidió que era allí donde quería ir a estudiar.

La madre soltera de Arianna, con apenas suficiente dinero para llegar a fin de mes, fue audaz en su respuesta al sueño de Arianna, a pesar del hecho que Arianna no hablaba inglés y que el resto de su comunidad reprendía a la joven. “No seas ridícula. No puedes ir. No hablas inglés, no tienes dinero, y es incluso duro para las chicas inglesas”. La respuesta de la madre de Arianna, en cambio, fue “veamos cómo puedes llegar ahí”.

“Así se resume mi madre, era la combinación del ‘sí, puedes ir a buscar tus sueños’ y de ‘si fallas, no importa, no te querré menos’ y también de ‘no dejes que el fracaso te defina’. Eso es un genial y emprendedor punto de vista”, dice Arianna. Realmente, es cierto que es un gran resumen de la madre de Arianna, pero también define a la misma Arianna como madre.

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